En la cima de las Pirámides
Esperaron cinco horas hasta que desapareció el último turista y, burlando la vigilancia de los guardias, emprendieron el ascenso. El sol se ponía. Así es
Esperaron cinco horas hasta que desapareció el último turista y, burlando la vigilancia de los guardias, emprendieron el ascenso. El sol se ponía. Así es